Se recuerda a los lectores de este blog, por si no lo han percibido, que las entradas aquí escritas son inventadas y algunos datos no corresponden a hechos ocurridos en la vida real.
Rioscuro de Laciana y Laciana en su conjunto están de enhorabuena. La organización Bosques sin Fronteras ha concedido este año el premio de Bosque del año al Monte Barroso, ese fantástico bosque mixto situado entre las localidades de Rioscuro y el Villar de Santiago, aunque perteneciente enteramente al primero de ellos.
En el Monte Barroso encontramos desde un bosquete de hayas, pasando por los muy abundantes robles y abedules, a algunos de los mejores tejos de la península Ibérica, así como todas las demás especies habituales del bosque caducifolio. Hay que tener en cuenta también que el pueblo de Rioscuro ha visto así recompensada su labor de conservación durante tantos años. Recordemos que a Brañarronda y la Braña de las Murias, las dos brañas en el interior del monte, el acceso rodado sólo está permitido a los propietarios, lo que ha contribuido en gran manera a mantener a una cierta distancia el deterioro intrínseco que la edad del vehículo de motor ha traído a todos los montes de nuestra cordillera.
Laciana ha vuelto a demostrar que desde que la protección del medio ambiente -su principal potencial- ha calado en sus dirigentes como el camino a seguir, el límite sólo está en el cielo, y casi todo es posible. De momento, este prestigioso galardón servirá para vender aún más la imagen de nuestro valle como lo que siempre fue pero estuvo a punto de dejar de ser: un paraíso.
Se recuerda a los lectores de este blog, por si no lo han percibido, que las entradas aquí escritas son inventadas y algunos datos no corresponden a hechos ocurridos en la vida real.
De casi todos los lacianiegos es conocido el desazón que durante un tiempo produjo en la comarca el vertido incontrolado de escombros y otros restos incluso tóxicos que la empresa Exmivasa estaba realizando con la mayor de las pachorras, desoyendo incluso la voz de protesta de un pueblo entero, como fue el caso de la Comisión de Vecinos de Caboalles de Arriba.
Pero la obstrucción del Camino Real de Caboalles a su paso por Los Quiñones no era el único vertedero improvisado que esta empresa tenía en el valle, porque sus camiones rápidamente encontraron otros puntos donde depositar absolutamente de todo.
Es obvio que alguien tiene que ejercer la tarea de recogida de escombros de obra para darles una salida. Es lógico que tenga que haber algún lugar asignado como vertedero, para elementos que no son reciclables. Y sería una insensatez pretender que todo esto deje de existir. Pero hay que seguir un protocolo y hay que evitar perjudicar a los vecinos o al medio ambiente. Ello es posible, pero tiene un coste más elevado y genera unos beneficios menores que cuando los vertidos se hacen a la buena de dios en cualquier reguero o rincón escondido. Porque se desconoce los efectos que elementos tóxicos pueden producir a medio o largo plazo en el entorno del vertedero donde se han depositado o incluso en los acuíferos y manantiales cercanos. Con la salud de la gente no se puede jugar, pero para ello hace falta tener unos básicos principios éticos, que parece que la empresa Exmivasa no parecía poseer.
Y aunque los residuos no sean claramente tóxicos, simplemente por una cuestión de orden y de estética no se puede habilitar un vertedero en el primer sitio que a uno se le ocurra. Está en juego lo más valioso del valle de Laciana, que es su paisaje, y ese precio tan alto no se puede pagar habiendo otras alternativas saludables.
Fruto de este enfado bastante generalizado surgió una idea de un grupo de amigos, que fue gestándose hasta convertirse en una realidad: la creación de una pequeña empresa de recogida de contenedores de obra por tres vecinos de Laciana. Un proyecto de poco presupuesto, con muchas energías, ganas y sin un afán de enriquecimiento. Senén Gutiérrez, uno de sus creadores, nos cuenta que "ya estábamos hartos de tanta chulería, no podía ser que estos señores nos llenaran el valle de porquería donde les viniera en gana y que encima ni nos escucharan cuando les pedíamos cuentas. Nosotros no buscamos hacernos ricos con esto. Lo que se gane, bien ganado está, pero estamos siguiendo todos los pasos que exige una tarea de estas características, empezando por contar con un vertedero que cumpla con todas las normativas. Además, no hemos destruido empleo porque algún conductor de Exmivasa ahora trabaja con nosotros, y mucho más contento."
Según Luis Álvarez, otro de los socios emprendedores, "la gente está contenta con nosotros, pagan algo menos de lo que pagaban a Exmivasa, y saben que los materiales que nos dan no van a perjudicar al valle ni son una amenaza para la salud de sus hijos en el futuro. De momento llevamos ya unos meses funcionando y nos da para vivir. No pretendemos comprarnos un Ferrari y por eso vivimos tranquilos, hacemos las cosas bien y nos vamos a la cama por la noche con la conciencia muy tranquila. Que eso es muy importante."
Primera fotografía: un camión de Exmivasa vertiendo sin permiso restos de obra, como uralita, altamente tóxica
Segunda fotografía: detalle del mismo vertedero, que como se ve no son simplemente desechos de obra. (pulsar en las imágenes para ampliar).
Se recuerda a los lectores de este blog, por si no lo han percibido, que las entradas aquí escritas son inventadas y algunos datos no corresponden a hechos ocurridos en la vida real.
Hace unos días finalizó la construcción de la primera escuela de teitadores de la que se tiene noticia en la cornisa cantábrica. Esta iniciativa se desarrollará en las dependencias de una antigua casa abandonada de Caboalles de Abajo, restaurada para la ocasión con especial buen gusto.
Como casi todos sabréis, antiguamente la mayor parte de las construcciones, tanto viviendas como hórreos o brañas, tenían el techo de paja de centeno, o en el caso de algunos chozos en el monte, de escoba. Apenas quedan ya algunos ejemplos, como los hórreos de Sosas de Laciana, Rabanal de Arriba, Villager de Laciana, Caboalles de Arriba o Lumajo, y alguna cabana en las brañas de Cubaxo o en las de Sosas.
Tenemos el ejemplo de las brañas de la Pornacal, en Somiedo, por indicar sólo uno de los lugares donde se conservan cabanas con techo de paja en el concejo, que es un referente a nivel nacional para el turismo, simplemente por ese detalle. Curiosidades como ésta no han pasado desapercibidas al ojo atento de algunas personas con intuición, mientras que en otros lugares, como Laciana, parece que nadie hasta ahora se había planteado las posibilidades que un elemento tradicional como éste podrían tener de cara a la revitalización de la comarca. Pero afortunadamente, las cosas están cambiando.
Eufemiano García, teitador de la localidad leonesa de Burbia, en la sierra de Ancares, es uno de los últimos de esa estirpe que ha estado a punto de extinguirse para siempre. Porque cuando un oficio que se ha transmitido durante siglos de padres a hijos toca a su fin, cualquier intento posterior de recuperación siempre carecerá de tantos y tantos detalles, trucos y conocimientos que sólo el día a día en el trabajo de toda una vida permite aprender, y que además se han visto reforzados por las experiencias previas de ese mismo día a día de todas las generaciones anteriores, que se encargaron de enseñarlos a sus hijos o discípulos.
Es precisamente Eufemiano el teitador responsable de la enseñanza de los cursos que se van a comenzar a impartir el próximo otoño en Caboalles de Abajo. Los cursos están clasificados en dos niveles, uno de aprendizaje, de tres meses de duración, y otro de perfeccionamiento, de cinco meses. Según el propio Eufemiano "tres meses sólo dan para adquirir unos conocimientos básicos, pero no dan para conocer a fondo el oficio". Los cursos de iniciación comienzan en septiembre y enero respectivamente, mientras que el curso de perfeccionamiento transcurrirá entre los meses de abril y julio, ambos inclusive. Inicialmente, las plazas para el primer curso serán quince, ampliables en número posteriormente si la demanda aumenta, lo que también obligaría a contar con el concurso de algún teitador auxiliar. De momento, están casi todas las plazas cubiertas para el primer curso, a cuatro meses vista, incluido un alumno procedente de Irlanda, mientras que la mayoría proceden de la propia Laciana y el resto de las comarcas del entorno.
No se pretende con la creación de esta escuela que se abandone el uso de la losa de pizarra para techar las edificaciones, que sería claramente un atraso, sino que se conserven los conocimientos de este ancestral oficio, y que se puedan aplicar a los elementos que aún mantienen este tipo de cubierta, o a la creación de otros nuevos, con fines decorativos o turísticos, dado el creciente interés que existe entre los visitantes de este extremo de la cordillera Cantábrica hacia las construcciones con techo de teito.
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Como ya empieza a ser la norma en el Valle de Laciana, cada vez hay más empresas de turismo de naturaleza de países de la Unión Europea que han fijado como objetivo esta comarca para sus visitas. A las ya habituales agencias británicas Southern Nature, Bear´s Footprint y Following the Raptors, una agencia holandesa que frecuenta el valle ocasionalmente, dos francesas y una alemana -sin olvidar la estadounidense Ancient Villages-, se han sumado recientemente la compañía multinacional con sede en Luxemburgo Loups en Liberté, especializada en visitas al hábitat del lobo y con un muy especial interés en el lobo ibérico en aquellas zonas habitadas también por el oso pardo cantábrico.
Debido a la ejemplar gestión de los ecosistemas del valle de Laciana desde que accedió a su puesto de responsabilidad en la Junta de Castilla y León el eminente biólogo Miguel Delibes de Castro, y al estricto control de acceso a las zonas más delicadas, las especies de fauna y flora más amenazadas del valle han mejorado su presencia significativamente. El fin de la minería a cielo abierto tras el encarcelamiento del empresario minero, el control sobre la apertura de nuevas pistas forestales, el fin de la incontrolada construcción de chalés en zonas muy sensibles de nuestro entorno, y otras medidas de protección, han hecho de Laciana en sólo unos pocos años un paraíso natural del más alto nivel.
Por otro lado, hay que recordar que todos estos grupos de naturalistas extranjeros que visitan nuestra tierra están siempre acompañados, según normativa, por un guía local, que previene cuidadosamente cualquier tipo de molestia que las visitas puedan generar entre la fauna salvaje o la flora local. También hay que tener en cuenta que lo más importante para estos visitantes, en el caso de la fauna, no son los avistamientos -siempre deseados, por supuesto-, sino el encanto de recorrer ecosistemas de tal entidad, en los que especies como el oso, el urogallo, el desmán, el lobo, el pito negro u otras especies -ya extinguidas en los países de origen de las visitas- han conseguido aquí sobrevivir.
Ése es otro de los puntos que quería tocar con esta noticia: el de la generación progresiva de empleo que este turismo de naturaleza está creando. Durante este último año, son 145 los grupos que han arribado a Laciana a través de estas agencias, que suman un total de 2756 visitantes, y en estos momentos, 12 lacianiegos se dedican ya a la tarea de guía local de naturaleza.
Ya no es noticia, en cambio, que los alojamientos de la comarca registran llenos históricos en meses que habitualmente eran temporada baja, como los meses de abril, mayo, octubre y noviembre. Para poder absorber el excedente que tiene lugar en los meses de verano y este aumento fuera de temporada, se ha notado un resurgimiento claro del número de plazas de alojamiento en la comarca, tanto en alojamientos de turismo rural como la reciente inauguración de un hotel de 70 plazas, edificado en la ubicación del antiguo y abandonado Lavadero de Carbón de Villablino, utilizando en su construcción elementos de arquitectura tradicional al más puro estilo lacianiego, y que se ha convertido en las pocas semanas que lleva abierto en una referencia arquitectónica que por sí misma ya genera un elevado número de visitas.
En la comarca o valle de Laciana, cada vez somos más los que estamos hartos de tanta chulería de algunos, de tanto desprecio desde la Administración y de que en los medios de comunicación sean más noticia los comentarios estúpidos del famoso de turno que situaciones serias, más propias de república bananera que de un país de la Unión Europea, pero que están sucediendo en el municipio de Villablino de forma reiterada.
Alguno ha dicho que el día en que alguien tire de la manta o que algún juez que tenga lo que hay que tener se emplee a fondo en Laciana, el escándalo de la corrupción urbanística de Marbella va a ser una simple anécdota al lado de lo que va a salir aquí a la luz. Se ha escrito mucho al respecto, aunque no en los medios de gran difusión que son los que conciencian a quien tiene el poder de cambiar esto. Y ya cansa estar siempre hablando de lo mismo.
Por eso he decidido crear un blog inusual: aquí no se va a criticar a fulano o a mengano, no se van a citar tantos y tantos ejemplos de vergonzosa impunidad de políticos, funcionarios, empresarios o particulares subidos al carro del euro fácil y delictivo. No.
Este blog muestra una Laciana fantástica, irreal, imposible con la gentuza que lleva las riendas de nuestro destino. Pero soñar despierto es lo más barato que hay, porque cualquiera puede hacerlo, a cualquier hora del día, en cualquier lugar, sin censura posible y sin coste pecuniario alguno ni riesgo para la integridad física ni de la propia hacienda.
Aquí van a aparecer noticias de ensueño, reportajes de situaciones idílicas, una Laciana ejemplar para el mundo.
Amigo lector, desde este ordenador te invito a soñar conmigo, porque cuantos más soñadores seamos, un día conseguiremos que este potencial paraíso lo sea de verdad. De la misma manera que los gérmenes no gustan de vivir en lugares limpios y aseados, según se higienice Laciana, toda esta chusma hedionda que amarga nuestra existencia no encontrará confort para seguir viviendo entre nosotros. Y emigrará para siempre.